En Revive entendemos la nutrición como una parte esencial del cuidado integral de la salud, del cuerpo y del bienestar. No trabajamos con dietas rápidas ni con pautas rígidas difíciles de mantener. Apostamos por una nutrición personalizada, basada en la evidencia científica y adaptada a tu momento vital.
No solo tenemos en cuenta qué comes, sino también tus hábitos, tu estilo de vida, tus emociones y otros factores que influyen directamente en la salud, como el estrés, el descanso, la actividad física o el entorno social.
Entendemos la alimentación como una herramienta terapéutica y preventiva, capaz de ayudarte a construir un estilo de vida saludable que mejore tu bienestar a largo plazo, desde un enfoque realista, respetuoso y sostenible.
Cada proceso comienza con una valoración nutricional personalizada, en la que escuchamos tu historia, tus hábitos alimentarios, tus objetivos y tus posibles dificultades. A partir de ahí, diseñamos un plan de alimentación individualizado, adaptado a tu día a día, sin imposiciones ni restricciones innecesarias.
El seguimiento continuo permite:
El sistema digestivo es clave para la salud global incluido el aspecto de la piel. Abordamos problemas digestivos frecuentes como hinchazón, digestiones pesadas, alteraciones del tránsito o intolerancias desde una visión integrativa, trabajando la alimentación, los horarios, el estrés y, cuando es necesario, la microbiota intestinal. Mejorar la digestión es mejorar la absorción de nutrientes y el bienestar diario.
La alimentación juega un papel fundamental en el equilibrio hormonal, tanto en mujeres como en hombres y en las distintas etapas de la vida. Un abordaje nutricional adecuado puede ayudar a mejorar síntomas como cambios de peso, fatiga, alteraciones del ciclo menstrual, inflamación o estrés, favoreciendo una mejor regulación hormonal y una mayor calidad de vida.
A través de una nutrición adaptada a cada persona, es posible reducir la inflamación, mejorar el metabolismo, estabilizar el apetito y apoyar el correcto funcionamiento hormonal. Este enfoque es especialmente útil en casos como:
Actualmente existen tratamientos médicos para el control del apetito indicados para favorecer la pérdida de peso de forma segura en pacientes seleccionados. Estos tratamientos ayudan a aumentar la sensación de saciedad, reducir el hambre y mejorar el control de la ingesta.
El tratamiento es siempre prescrito y supervisado por un médico y se adapta de manera individual a cada paciente. Incluye soporte nutricional personalizado, fundamental para evitar déficits, mejorar la tolerancia al tratamiento y crear hábitos alimentarios sostenibles, reduciendo el riesgo de efecto rebote.